La rendición anual de la provincia insiste en omisiones, errores y desaciertos PDF Imprimir Correo electrónico
La voz del interior
Escrito por Salvador Treber   
Viernes 18 de Abril de 2014 00:00

El P.E. provincial, como se ha hecho costumbre en lo que va de este siglo, giró a la Legislatura la Cuenta de Inversión del cuarto trimestre 2013 completando así la del referido ejercicio. En la parte introductoria hace conocer que hasta noviembre, la economía local registraba un incremento interanual del 6.4%; aunque ya se sabia que en los meses posteriores este índice había descendido al 5,9%. De todas maneras, en el contexto general, fue muy positivo pues el PBI nacional sólo lo hizo en un 3,0%; aún así, algunos detalles aparecen como contradictorios.

En especial, es difícil explicarse que la tasa de desempleo nacional, de acuerdo a la información del Indec, haya bajado del 7,2% con que comenzó el año fiscal a sólo 6,4% cuando se cerraba el mismo y, pese a ello el crecimiento, después de tres correcciones, quedara reducido al 3,0%. Teniendo tal referencia,  no es fácil aceptar que en el Gran Córdoba escaló al 8,8%; más aún cuando en Río Cuarto junto con su zona circundante exhiben un 7,2% que se acerca mucho más al índice general del país.

En cuanto a los Ingresos Públicos, conviene tener en cuenta que la estimación original por todo concepto era de $ 33.376,6 miles  y tras las posteriores rectificaciones ascendió a $ 36.721,4 millones. Los de fuente tributaria, según los datos expuestos en la Rendición, cubren el 86,4% de aquellos; siendo de $ 12.646,7 millones los de administración local (39,9%) y $ 19.070,4 millones por transferencias de la Nación (60.01%). De estos $ 15.073,5 millones derivan del régimen de Coparticipación Federal y $ 3.996,9 millones fundados en otros regímenes; habiéndose girado a Municipios Comunas $ 4.061,0 millones.

Fuera de estos instrumentos, en forma inadecuada se presentan por separado los diversos rubros que se identifican como “Ingresos No Impositivos”, aunque son de naturaleza tributaria, los cuales suman $ 3.145,9 millones. De ellos restan los impuestos disfrazados de “tasas”, siendo el principal caso los que recaen sobre los combustibles que aportaron $ 610,0 millones (74.6%) al total de 818.1 millones; al propio tiempo que otros $ 2.028,0 millones llegaron por diversos conceptos del ámbito federal.

La recaudación total en materia de Recursos Generales fue superada en $ 294,2 millones por la percepción real pero en materia de Gastos, las Erogaciones Corrientes fueron inferiores a las previstas en $ 960,6 millones y las de Capital en otros $ 337,4 millones; por lo cual, la subejecución llegó a $ 1.298,0 millones.

La composición de los Gastos.

El rubro más importante de las Erogaciones Corrientes lo constituye el relativo a todas las Remuneraciones del Personal que ascienden a $ 18.197,4 miles e implican el 57,1% del total; pero lo comprometido que se afectó al Personal Permanente fueron $ 13.167,7  millones, de los que se pagaron efectivamente $ 12.294,2 millones y pasaron a 2014 $ 873,5 millones; mientras que en el Personal No Permanente insumió $ 3.993,1 millones pero al cierre del ejercicio quedaban pendientes de pago $ 225,8 millones.

De los otros conceptos llama mucho la atención que la adquisición de Bienes de Consumo absorban apenas $ 1.005,8 millones; lo cual hace suponer que se ha estrechado en gran medida el equipamiento ya que el resto de egresos han sido destinados a Transferencias, en especial dirigidas a las Agencias u Organismos Descentralizados que, en conjunto, recibieron un total de $ 9.641,3 de millones.

En cuanto a las Erogaciones de Capital, el concepto más significativo es el que cubre la concreción de Trabajos Públicos pese a su muy exiguo importe de $ 1.345,0 millones (45,0%); pero debe advertirse que fue ejecutada en apenas 2/3 de lo presupuestado. Si se opta por discriminar según la especialidad de su destino, aparece como el que requiere el superior monto de gasto los Servicios Sociales, que suman en la gestión real $ 17.478,2 millones (54,8%). De ese importe Educación y Cultura con $ 12.199,7 millones es el de mayor relevancia; y luego se ubica, aunque a gran distancia, Salud que requirió $ 3.628,9 millones.

En segundo lugar aparecen los Servicios Gubernamentales que ascendieron a $ 10.237,4 millones (29,4%); seguidos por Servicios de Seguridad y Justicia con $ 4.414,7 millones (13,8%) y cerrando dicho esquema los Servicios Económicos con un insólitamente bajo total de $ 2.903,9 millones. Dentro de estos últimos, Transporte, con $ 1.150,8 millones (41,3%) es la afectación más relevante.

Las Deudas Flotante y Consolidada.

Sobre la primera, se declara oficialmente que ascendía $ 3.371,3 millones y agregan para minimizarla que “Si se excluyen del stock de deuda flotante las partidas relacionadas al pago de haberes que fueron inmediatamente canceladas durante el primer mes del ejercicio 2013, la Deuda Flotante asciende a $ 1.982,0 millones”. Este criterio es erróneo y engañoso pues para hacer dichos pagos se utilizan ingresos del ejercicio siguiente y esto invalida semejante pretensión. La prueba de cual obedece a la  teoría científica es que nadie entre los especialistas de algún prestigio, adopta o acepta el enfoque oficial.

No sólo eso además de los $ 4.508,5 millones que han sido reconocidos en la foja Nº 101; se debe sumar la diferencia que surge entre las columnas dos y cuatro que corresponden a las erogaciones totales por $ 37.101.8 millones de las que cancelaron apenas $ 33.424.9 millones; o sea $ 3.676,9 millones por Gastos Comprometidos pero no pagados (foja Nº 14 primer cuadro); totalizando $ 8.185,4 millones. De esta forma la acumulada llega a representar nada menos que el 18.5% del total presupuestado; lo cual dá una clara idea del grado de desesperante ahogo que sufre actualmente la gestión provincial. Cabe agregar que la citada diferencia de $ 3.676,9 millones integra la Deuda Flotante al inicio del ejercicio 2014.

En cuanto a la Deuda Consolidada, sigue siendo aún mayor el ocultamiento a que viene siendo sometida. En la foja Nº 103 de la Rendición se admite que la asignada a Administración Central a fin de año ascendía a $ 7.464,3 millones y que la de la Agencia Córdoba Inversión y Financiamiento a $ 5.960,5 millones pero omiten agregar que las de otras siete Agencias y los ocho organismos descentralizados, en conjunto, registran un pasivo de $ 8.946,3 millones e incluso una deuda con el Banco de Córdoba por $ 1.167,4 millones.

Así se llega a $ 23.538,5 millones; es decir que al cabo de un año creció $ 2.679.9 millones y sumando la Flotante a $ 31.723,9 millones; todo lo cual oscurece aún más el futuro inmediato no sólo del Gobierno sino también de la población cordobesa.

Cr. Salvador Treber - Prof. de Postgrado FCE UNC. La Voz del Interior, 18/04/2014.

 
Banner
Banner
Banner
Banner