Italia: una economía virtualmente en llamas PDF Imprimir Correo electrónico
Comercio y Justicia
Escrito por Salvador Treber   
Viernes 29 de Noviembre de 2013 00:00

Muy publicitada por las disensiones entre sus dirigentes políticos más notorios, se deja de analizar debidamente la situación de emergencia extrema que transita la realidad socio-económica de la Península.

A través del trabajo elaborado en abril de 2011 por el Departamento de Perspectivas Económicas del Fondo Monetario Internacional, ratificado por su homologo que depende de la Organización de las Naciones Unidas a fines de 2012, se conoció una proyección de cada uno de los 193 países miembros en que, además, concedía especial relieve a las expectativas sobre lo que esperaban sucediera en ellos entre 2010 y 2016.

El caso concreto de Italia era quizá el más singular, aunque sin especificar lo que allí estaba ocurriendo y, menos aún, sobre la certidumbre de lo que podía esperarse en los años venideros. Sólo consignaban un Producto Bruto Interno de u$s 2.488.6 miles de millones que la ubicaba como la décima potencia a nivel mundial  y quinta de Europa detrás de Alemania, Rusia, Gran Bretaña y Francia.

Uno de los aspectos mas reveladores del mencionado estudio era que para 2016 se tenía la certeza que dicho país retrocedería con más intensidad que ningún otro, circunscribiendo su PBI a apenas u$s 1.773.5 miles millones; marcando una insólita retrogradación de u$s 715.1 miles de millones (-28.7%) que no se admitía siquiera posible para ningún otro país del orbe al cabo de esos seis años; quedando automáticamente desplazada al undécimo lugar por México.

A titulo informativo se recuerda que para Argentina preveía que, tras ese lapso, lograría subir de u$s 642.4 a 910.3 miles de millones (+41.2%); con lo cual ascendería al puesto 21º de ese ranking. Entre los miembros que mantendrán un proceso negativo de extensión semejante, pero de menor profundidad, se encuentra Japón (-21.7%) donde se añoran los tiempos en que supo estar segundo detrás de EE.UU y ahora incluso la mencionan descendiendo irremisiblemente al cuarto puesto; mientras dentro de la “zona euro” se encolumnan después el Reino Unido (-15.4%) y Francia (-18.4%).

La realidad itálica.

Para dar testimonio de lo que está sucediendo allí y el grado de agravamiento que ha habido en los últimos  tiempos bastaría con mencionar que en menos de dos años, el numero de desocupados absolutos se ha mas que duplicado, pasando los “parados” de 2.4 a superar los  4.8 millones (12.1% de la población económicamente activa); a lo que deben agregarse otros tantos que están en la condición de subocupados y registran un a evolución semejante.

Dentro de ambos colectivos, la franja de los jóvenes menores de 25 años de edad constituyen el 40.4%; índice éste solo inferior a los de Grecia (57.3%), España (56.5%) y Chipre (43.9%). Se debe tener muy presente que Italia  no sólo es el tercer mayor socio de la “euro-zona” sino que, pese a sus apenas 301.227 km2 de superficie -similar a la Provincia de Buenos Aires- su población excede ligeramente los 60 millones de habitantes; lo cual significa que si bien en el primer aspecto cubre el 11.7% de aquella, en el segundo eleva su participación al 18.4%. En consecuencia, la media de habitantes por km2 virtualmente asciende a 200

La economía del país y las condiciones sociales marcan diferencias muy notorias. La parte Norte, desarrollada e industrial, está rodeada por la cadena en forma de arco de Los Alpes que operan como limite con Francia, Suiza, Austria y Eslovenia. Por el sur se suele admitir en los hechos que existe una línea imaginaria que partiendo de Pisa pasaría por  Florencia, Verona y finalizaría en Venecia. Reconociendo su epicentro en el máximo complejo industrial, que incluye a las ciudades de Milán y Turín, el ingreso por habitante dobla largamente en cuanto a ese indicador todo el centro-sur del país, incluyendo las dos mas grandes islas de Sicilia (25.700 km2) y Cerdeña (24.067 km2).

Por lo tanto, el área estrictamente continental queda circunscripta a sólo 232.000 km2. Está surcada dentro de su parte media y en sentido NO a SE por los Montes Apeninos por 1.200 km; dividiendo la península en dos; mientras el conjunto de costas marítimas que la rodean al oeste (mar Tirreno), sur (mar Mediterráneo) y al este (mares Adriático y Jónico), llevan la extensión de las mismas a un total a 6.996 km. Los ríos son escasos. El mayor de ellos, el Pó al Norte (650 km); el histórico Tíber (396 km) que baña Roma y en tercer término el Arno  con  apenas 243 km de longitud.

El 32.0% de sus tierras son cultivables y otro 17.0% corresponde a praderas y pasturas, sobresaliendo en el orden mundial por ser el primer productor de vinos y segundo de aceite de oliva. Ello contrasta con una muy insuficiente producción propia de cereales para cubrir la demanda interna; razón por la cual, es importador neto en alta escala de alimentos, situación que se reitera en el caso de los hidrocarburos. En cuanto a la actividad industrial, sobresale por su alta creatividad y conocida calidad de su rama automotriz; seguida por los productos químicos, la siderurgia y los textiles.

La actividad y problemática de su  gestión económica,

Utilizando la metodología denominada P.P.A. (Precios Promedio Ajustados), que se expresan a través de dólares con igual valor adquisitivo para todos los países, Italia en el año 2008 en función de su producto por habitante estaba ubicada, a nivel ecuménico, en el rango 32º con u$s 35.450. No obstante, desde entonces, en forma ininterrumpida se precipitó en una caída que  todavía no han revertido y que hasta 2012, inclusive, lo redujo a solo u$s 32.011.4 (-9.7%).

Esa baja, que continúa hasta la actualidad sin avizorase reversión alguna, enrarece gravemente el clima social y prolonga lo vivido en los dos períodos previos que ya fueron de lento crecimiento. Entre 1990 y 2000 el producto bruto interno lo hizo a un promedio del 1.5% anual; mientras de 2001 a 2008 de apenas el 1.0%. Cabe subrayar que ese proceso de retraso acumulativo se dio incluso respecto a los índices medios del “área-euro” que integra pues en ellos, respectivamente, llegaron para los mismos lapsos a 2.1% y 1.8%. La situación se ha complicado mucho ya que el 83.0% de las exportaciones son de naturaleza manufacturera y los países a que van destinadas han reducido este tipo de compras al máximo.

Según datos proporcionados por el Banco Mundial (Anuario Estadístico 2010), la población económicamente activa en 1990 ascendía al 56.7% y para el 2008 había subido al 59.8%; estimándose que en 2015 llegará al 60.8%. Dado que los menores de 15 años de edad sólo representan el 14.0% del total general; esta relación está entre las mas bajas del orbe, en compañía con Alemania, Bulgaria, Lituania, Eslovenia y Ucrania.

Resulta oportuno llamar la atención sobre la medida en que difiere la respectiva población argentina pues globalmente es mucho más joven. Ello está avalado ampliamente porque los menores de 15 años cubren 25.0% y los mayores de 64 años hacen lo propio apenas un 11.0%; mientras la respectiva amplia franja dinámica situada entre aquellas abarca el 64.0% restante.

Justamente esa circunstancia debiera ser preocupación prioritaria de los gobernantes itálicos ya que sus índices anuales de nacimientos y defunciones son, en ambos casos, del 10 por mil; lo cual ratifica esa observación pero también oficia como una advertencia sobre la vigencia no corregida de un envejecimiento masivo. Esta hipoteca del futuro preanuncia que progresivamente se irá perdiendo capacidad de gestión productiva, siendo razón esencial para encarar sin demora cambios muy radicales en sus equívocas estrategias actuales. De no operar con extrema diligencia pueden llegar a perder en forma definitiva el rango que todavía ostentan y seguir rezagados por mucho más tiempo.

Hasta el momento no han revelado acciones en esas facetas y no han advertido que siguen dependiendo a corto y mediano plazo exclusivamente de una adecuada política inmigratoria para aspirar a reverdecer las perspectivas futuras de acrecer su fuerza de trabajo; aunque no será fácil explicar, y que el pueblo comprenda, que debe deponer su dura resistencia a admitirlo. Si se compara con semejantes datos en otros integrantes del “área-euro”, surge que la proporción de niños en casi todos es ligeramente mayor (15.0%) y los que tienen mas de 64 años constituyen una proporción sólo algo menor (18.0%); motivo por el cual, los potencialmente activos en los dos escenarios son muy parecidos (67.0%).

El Coeficiente de Gini para Italia en el año 2000 era de 36 y, según la distribución, el primer quinto de titulares con ingresos mas bajos  receptaban el 6.5% del total; mientras el de la cúspide hacía lo propio con el 42.0%. Pero desde una década después se advierte un marcado retroceso y polarización pues han pasado a figurar, respectivamente, con 4.8% y 47.9%. A ello debe agregarse que el gasto en educación se ha mostrado muy poco flexible pues no se han modificado sensiblemente las partidas globales pero han caído los montos

Tal tendencia se verifica en forma paralela con el descenso relativo del gasto público total según los lineamientos provenientes de la conducción del área con sede en Bruselas. En 1999 había llegado a un máximo del 48.0% del PBI y fue declinando de forma tal que en 2008 ya era equivalente al 40.1% y en 2012 a sólo el 36.7%. Además de un deterioro generalizado en la calidad de los servicios, en forma paralela fue descendiendo la ocupación en dicho sector y el peso relativo del rubro subsidios.

Las “economías” introducidas en educación, que en 2008 a cargo a los sectores público y privado en proporciones muy parecidas (4.7% y 5.0% del PBI respectivamente) bajaron cuatro años después en un 16.8%. El 83.0% de esa menor cifra impactó en la primera aunque manteniendo la asignación por ciclo pues lo dirigido al primario ascendió al 25.1%, para el secundario 28.6% y en el terciario se gestiona el 23.4%; reservándose para investigación y actividades generales el restante 22.9%.

El fiel seguimiento que se está haciendo al esquema supuestamente correctivo, que debiera conducir a la recuperación de la dinámica expansiva cuando ya esta finalizando el sexto año de implementación anuncian se prolongará, por lo menos, otro tanto. Si Italia sigue virtualmente “en llamas” sin haber alcanzado los más mínimos logros, es obvio que el equilibrio emocional de su población está cada vez más en peligro o, por lo menos, de los 2/3 cuyos ingresos diarios han caído en más de un 25.0%. Las múltiples voces autorizadas que reclaman cambios de estrategia (incluso de varios Premios Nóbel de Economía) merecen ser tomadas en cuenta para encontrar una salida más próxima y menos traumática del Infierno...

Escrito por Salvador Treber - Profesor de Postgrado-FCE-UNC

Viernes 29 de abril de 2013. Comercio y Justicia.

 
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