La Recaudación Tributaria desinfla pronósticos agoreros PDF Imprimir Correo electrónico
Comercio y Justicia
Escrito por Salvador Treber   
Viernes 14 de Octubre de 2011 00:00

El pesimismo del que hacen gala los integrantes del arco opositor está sazonado de anuncios que procuran advertir sobre la inminencia de procesos de peligrosa caída en el ritmo de la economía que no aparecen muy fundados

Al comienzo de cada mes son pocos los indicadores que permiten tener una base cierta para avizorar lo que está sucediendo en la coyuntura mas inmediata, convirtiéndose esa carencia en campo fértil para sembrar dudas y temores sobre el futuro cercano. El proceso recesivo que se viene extendiendo por mas de tres años sin que aparezcan signos de cambios positivos -más bien todo lo contrario-, coloca en los primeros planos a Estados Unidos y la Unión Europea; pero ha abierto la discusión sobre si afectará a los llamados países “emergentes”.
Dentro de este agrupamiento que lideran China e India, también están Brasil y Argentina; siendo para nosotros decisivo evaluar cuales serán las condiciones en que enfrentarán el año 2012 y siguientes. Debe recordarse que según la proyección del F.M.I., con alguna merma de no más de un par de puntos, todos mantendrían un fuerte ritmo de crecimiento en el período que culminará en 2016; aunque la fuerte sequía que asuela Matto Grosso y la Amazonia puede incidir en alguna medida algo mayor, pues al efectuarse ese pronóstico no se conocía todavía en toda su intensidad. El ejemplo más evidente es el de Brasil, donde su conducción económica ha preferido actuar con suma cautela, optando por programar una expansión en perspectiva de solo un 3.5%
La relación con nuestro poderoso vecino se trasunta, muy especialmente, a través del esquema de complementación que existe en el área de la industria automotriz. Hasta fines de septiembre, el intercambio se conservó sin modificaciones pese a que, en algún momento, la planta de Fiat anunció restricciones y suspensiones que prontamente anuló al desaparecer la causa alegada. No parece lógico que Brasil disminuya en una medida importante compras que viene realizando en Argentina ya que el balance comercial le es francamente favorable. De introducir cortes se expondría a represalias y perdería bastante más de lo que pretenda ahorrar.
Lo cierto es que en septiembre salieron de las terminales 79.977 unidades y las ventas en nuestro mercado interno llegaron a 83.072 (+30.0% frente al mismo período de 2010); con lo que se ratifica que producción y consumo en esta importante rama de la industria manufacturera se mantienen en rangos muy elevados. Por lo tanto, es difícil admitir una caída tan vertical que modifique el favorable cuadro que presenta hasta ahora.
En cuanto a las exportaciones, en septiembre se colocaron en el exterior 44.438 unidades, cifra que marca un declive en la comparación interanual del 11.4%; pese a que el acumulado de nueve meses ha llegado a 314.695, de las cuales el 81.2% han tenido como destino Brasil y constituyen alrededor del 30.0% del total por todo concepto en ese mercado. Mucho mayores son las importaciones de ese origen que cubren casi el 80.0% de nuestras compras en ese rubro y autopiezas. Esta realidad es la que hace pensar que tratarán de no restringir en demasía aquellas pues ello provocaría una merma significativa de éstas últimas.
Los nuevos números de recaudación tributaria.
En este aspecto, al ingresar $ 47.730 millones en el pasado mes, se ha verificado la continuidad en cuanto a su ritmo de crecimiento, ya que dicha cifra es 33.9% superior a igual mes de 2010. El acumulado de enero a septiembre ppdo. asciende a $ 429.941.8 millones; importe que, a su vez, supera a idéntico período del año precedente por un 33.1%, también sirve para dejar perfectamente corroborado que no ha habido baja alguna y que la mejora lograda ha sido muy parecida en el lapso referido.
Una prueba más de ello se advierte en la evolución de los Recursos de Seguridad Social. Cabe recordar que ellos recaen en alta medida sobre la masa salarial y el nivel de ésta se refleja con bastante fidelidad las condiciones vigentes en el mercado. Los mismos ascendieron en septiembre, como monto general, a $ 14.988.1 millones (+35.3%) y en lo transcurrido de 2011 acumulan $ 130.486.8 millones (+36.6%). De estos importes deben desagregarse los que se derivan a Obras Sociales, Primas por Riesgos de trabajo y varios destinos autónomos menores de seguridad social por $ 3.577.6 millones y $ 31.560.8 millones, respectivamente, que no modifican la tendencia antes señalada. Ello es así pues los dos rubros decisivos, las Contribuciones y los Aportes a las Cajas de Jubilaciones, en septiembre subieron, las primeras en un 32.1% y 38.5% los segundos. En cuanto al acumulado de nueve meses, las precitadas ascendieron a $ 61.156.8 y 37.787.7 millones, con aumentos interanuales muy semejantes del 35.6% y 36.5%, que ratifican la continuidad sin altibajos de la actividad general.
Los tributos que alimentan la Tesorería.
El Informe oficial destaca que en el pasado septiembre se han producido cifras record en cuatro impuestos que reflejan un evidente favorable  ritmo de crecimiento pues abarcó al I.V.A., el Impuesto sobre Débitos y Créditos, sobre el Comercio Exterior y las denominadas Retenciones; o sea que,  en función de que incide sobre la totalidad de las transacciones constituyen un claro testimonio de que el mercado mantiene una firme tendencia positiva.
Si bien tienen afectaciones específicas que desvían  un 36.0% en el caso del Impuesto a las Ganancias y del 11.0% en Valor Agregado; es obvio que el grueso de los demás tributos, que en conjunto totalizaron $ 36.692.5 millones, tuvieron -como es habitual- por destino proveer de fondos a la Tesorería y cumplir con las obligaciones legales en materia de coparticipación; exhibiendo un alza del 33.4% medida de la misma forma.
Dentro del precitado colectivo el I.V.A., con $ 14.622.5 millones, aportó el 39.9% pero es muy diversa su evolución según recaiga sobre operaciones del mercado interno en el cual generó $ 9.612.2 millones (+39.1%), mientras que las administradas por la Dirección de Aduanas llegaron a $ 5.010.3 millones, escalando apenas un 21.9%. En el primer caso, el incremento surge de una mayor actividad económica y no solo por efecto de la suba unitaria de los precios; en el marco externo sólo ha reflejado la influencia de uno de los factores. Mucho mas homogéneo ha sido el resultado de $115.119.2 millones (+33.0%) compuesto por el sumatorio los nueve meses transcurridos de 2011 que se desdobla, respectivamente, en $ 72.975.7 (+31.5%) y $ 42.143.5 millones (+35.7%) en cada uno de los campos en que opera.
En segundo  término está el Impuesto a las Ganancias que, en el noveno mes del año, exhibe una excepcional alza del 50.8%; índice éste que supera holgadamente el incremento del acumulado que con $ 80.476.8 millones, registra un crecimiento del 41.5%. En tercer lugar están el conjunto de impuestos que gravan específicamente el comercio exterior, que en septiembre ascendieron a $ 7.290.7 millones; ratificando así lo observado en cuanto a la operatoria del I.V.A. pues también en este caso se elevaron solo un 22.6%. En forma muy similar a lo que sucede al considerar este concepto, en el período enero-setiembre de 2011 sumaron $ 61.076.7 millones y el avance no tuvo mayores diferencias (+22.3%). En esta área se distinguen por su importancia relativa los Derechos de Exportación (Retenciones) que en septiembre ascendieron a $ 5.599.6 millones y en total hasta fines de dicho mes $ 40.615.1 millones con una suba algo menor (20.9%) y respecto al importe de las ventas externas implica sólo un 14.9%. Este instrumento, que permite instaurar un sistema de tipos de cambio múltiples, sigue siendo para los dirigentes del área agropecuaria motivo de todas las críticas y requerimientos de eliminación; pero, tanto por ese rol como por el rendimiento es casi imposible pretender que sea disminuido y, menos aún, derogado.
En el cuarto lugar, a mucha distancia de los precedentes, se ubica el Impuesto sobre Débitos y Créditos Bancarios; poniendo en evidencia su gradual pero firme mayor aceptabilidad. Con $ 3.542.4 millones denota un aumento interanual del 41.0% que supera al que se ha logrado en nueve meses pues los $ 26.283.9 millones alcanzados son 36.6% superiores a los de igual lapso de 2010. Llama la atención que las críticas de ciertos sectores y sus analistas son muy duras para su permanencia, pese a que lo son bastante menos cuando se refieren al I.V.A. De tener que optar, sería más racional reducir las alícuotas o las actividades que alcanza este último y mantener sin modificaciones el tan severamente objetado sin aportar argumentos de valía. Los dos juegan el mismo papel, ya que inciden sobre el consumo aunque el que tiene como perceptor automático al sistema bancario posee la virtud de no ser susceptible de evasión.
Quedan sin analizar una serie de impuestos y tasas de muy escasa relevancia unitaria que en conjunto sólo han aportado $ 15.773.3 millones, apenas 8.8% del total de $ 298.729.0 millones. En cambio, los dos mas objetados suman $ 66.898.9 millones que significan  un 22.4% de dicho importe total.
Proyección hasta fin de año.
Los tributos antes referidos y los afectados específicamente a financiar la Seguridad Social, en nueve meses han provisto $ 429.215.6 millones, a un promedio mensual de $ 47.690.6; del cual se deduce en concepto de coparticipación a los fiscos locales, que se calculan en $ 11.000 millones mensuales. Suponiendo se mantenga, llegaría a fines de diciembre lo asignado a financiar las erogaciones de la Nación $ 462.265.5 millones; que debieran garantizar el cierre del ejercicio sin dificultades, dado que también ingresan a la Tesorería remesas del Banco Central que corresponden a utilidades del ejercicio anterior por aproximadamente $ 8.500 millones y rentas financieras (intereses y dividendos) por otros $ 6.000 millones.
Estos importes hacen suponer que las estimaciones insitas en el Proyecto de Presupuesto 2012 son, por lo menos, menores a las que aparecen como más probables y están consignadas en el mismo, en unos $ 45.000 mil millones; pese a que su elaboración se hizo en base a una tasa de crecimiento de la economía del 5.1%, es decir equivalente a sólo un 63.8% de la que esperan se verifique en 2011.

Escrito por Salvador Treber - Profesor de Postgrado-FCE-UNC
Viernes 14 de octubre de 2011. Comercio y Justicia.

 
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