El estreno del remozado BRICS PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Salvador Treber   
Viernes 03 de Junio de 2011 19:59

Las más grandes economías “emergentes” buscan organizarse para operar sincronizadamente en el seno del “Grupo de los 20” y el escenario más amplio pero menos ejecutivo de las Naciones Unidas

 

Casi recluidos, en la isla de Hainan (China), el país anfitrión junto con los tres integrantes de un grupo que exhibe aspiraciones de actuar en función de objetivos comunes, procedieron a saludar el ingreso de Sudáfrica y de esta forma pasar a denominarse BRICS. Dicha sigla identifica por las primeras letras a cada uno de sus componentes y tiene la característica de incluir a las economías “emergentes” más importantes de cuatro continentes.
En un párrafo central los dos países que ya son miembros permanentes el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y poseen poder de veto, resaltan la enorme relevancia que tendría hacer participar en mucho mayor medida a India, Brasil y Sudáfrica pues es poco funcional todavía lo que se puede hacer desde el “Grupo de los 20”. Es oportuno tener en cuenta que, en cuanto a su población, involucran a casi tres mil millones de habitantes; o sea, un 43.0% del total y generan el 23.0% del Producto Bruto Mundial. Más aún, según la proyección recientemente publicada que elaboraron los técnicos del F.M.I. hasta 2016 crecerán, en conjunto, un 114.2%, llegando a u$s 34.055 millones.
Los datos expuestos dan una clara idea del gran dinamismo con que evolucionan y, por tanto, no es de sorprenderse que aspiren a tener cada vez más intervención en la dilucidación de los temas cruciales. Pero en oportunidad de cerrar las deliberaciones hicieron conocer, con meridiana claridad y sin reservas, su larga lista de objeciones al esquema ecuménico vigente; haciendo los principales cargos por lo que consideran un fracaso, a Estados Unidos y a la permanencia del dólar como eje del sistema monetario universal.
El primer planteo.
Los planteos y un muy fundado examen de sus eventuales derivaciones, están ínsitos en el extenso y pormenorizado documento de cierre. En forma muy contundente lo inician mediante un enérgico reclamo que apunta a urgir se deje de usar cuanto antes al dólar en el rol de “moneda de monedas”. Haciendo tácita referencia a su poca confiabilidad debido a los problemas sucedidos en el sector financiero y las más importantes empresas en el Hemisferio Norte en el transcurso de la primera década -pero que se empezaron a evidenciar a partir del 15 de septiembre de 2008- se detienen en exponer la urgencia por tomar medidas para eliminar la gran incertidumbre reinante. En tal sentido adjudican, ajenos a eufemismos de ninguna índole, a la incapacidad y falta de cuidado por parte de Washington para operar con idoneidad en su autoasumido rol, sin dar convincentes pruebas de estar a la altura de ello. Consideran que es el principal y excluyente responsable de los mayores problemas irresueltos que exhibe la actividad económico-financiera en el planeta.
Para que no quepan dudas, hacen expresa mención a la permanencia de gigantescos desequilibrios en el balance comercial al que suman el no menos peligroso y creciente del presupuesto federal. Advierten que los mismos condicionan muy seriamente la cotización su moneda y provocan una continua baja en el respectivo poder adquisitivo. Bajo tal argumentación denuncian con gran firmeza, omitiendo calificativos, que ha llegado el momento en que los diversos países del orbe renieguen de su gestión. Fuera de cualquier retórica señalan que ya no están dispuestos a compartir perjuicios que no han generado; derivados de un manejo global inadecuado y de lo que identifican como la expresión con que se exterioriza la emergencia: la imparable desvalorización de dicha moneda.
En un párrafo central del documento final reiteran que “...se necesita un sistema internacional de reservas de divisas de base amplia que brinde certidumbre”. Para el corto plazo, creen que debiera procurarse un amplio e integral programa para erradicar el dólar como eje de las transacciones internacionales; planteando sustituirlo, en lo inmediato, por un instrumento de aceptación generalizada. Pero no se quedan en el plano teórico sino que bajan a la concreción de un mecanismo consensuado en el seno del BRICS, que pone de manifiesto que sus integrantes han venido haciendo consultas entre ellos, en búsqueda de coincidencias. La misma consiste en implementar ese progresivo rescate hasta lograr su retiro total de circulación reemplazándolo por sucesivas emisiones de Derechos Especiales de Giro (DEG). Estos actualmente son usados por el F.M.I. para financiar ciertas operaciones especiales. Consideran que de esta manera se mejoraría la condición actual del mercado pues expresarían un valor que surge como media aritmética ponderada en que se incluyen cuatro monedas (dólar, libra, euro y yen).
En consecuencia, la tesis que subyace es que el esquema que constituye el circuito actual está caduco debido a que gira alrededor del dólar y además, que no hay que demorarse en cortar las vías que cubran en medida amplificada las debilidades que suponen la insanable inestabilidad que adjudican a dicha moneda. Reiteran con singular firmeza que éste viene siendo el factor que interfiere  y genera en mayor grado el agravamiento de la crisis que sigue vigente; sin poder hacer un pronóstico serio sobre hasta cuando se extenderá. Lo evidente por el contenido y la forma es que ahora disponen de abundantes recursos y opciones que no resignarán por mas tiempo, al describir un escenario del que se colige la convicción que ha comenzado la inevitable declinación de la gran potencia americana.
Rotundo diagnóstico sobre la defección de Estados Unidos.
A renglón seguido, advierten que ese liderazgo en repliegue no puede caer en el vacío, debiera ser reemplazado por una organización “ad hoc” piloteada con participación activa y respaldo efectivo de, por lo menos, una decena de países que se destaquen por su magnitud y solidez. Tampoco esta mención aparece como una idea improvisada o fruto exclusivo de la reciente reunión que ha refundado el BRICS. Revela que el tema lo vienen analizando desde bastante tiempo atrás y les preocupa lo suficiente para tratarlo en su primera incursión pública; o sea, exponiendo un pensamiento común que han traducido en otra propuesta concreta que avalan unánimemente, comprometiéndose a sostenerla con firmeza hasta alcanzar los resultados buscados. El planteo no resulta exento de lógica pues actualmente son los máximos receptores de capitales para quiénes, en todo el mundo, buscan colocaciones rentables y seguras; por ello, manifiestan que quieren evitar los problemas que vienen acarreando el deterioro monetario. Por su parte, ese tipo de colocaciones pertenecen a titulares que prefieren conservarlas líquidas o de muy rápida disposición y se autoasignan las máximas virtudes en tal sentido. Conocen muy bien que a aquellos se les imputa que generan incertidumbre al operar con niveles de liquidez irregulares, de futuro imprevisible, pues no hay ánimo de convertirlos en inversiones productivas; pero se proclaman inmunes por la magnitud de sus respectivas disponibilidades (alrededor de u$s 4.5 billones solo en reservas) que, por su propio peso, inyectan una sensación de seguridad y sirven para alejar los riesgos de turbulencias.
En tal sentido, es muy conocido el caso de Brasil donde el real se viene sobrevaluando cada vez mas, pese a las medidas adoptadas al efecto, creando al país serias dificultades para ubicar sus exportaciones. Es que estas distorsiones, al sobrevalorizar la moneda nacional, convierten en poco competitiva la producción interna y, por el contrario, estimula las importaciones al par de provocar presiones inflacionarias.
Otros aspectos esenciales de su visión global.
Su enumeración de grandes problemas detiene a formular una fuerte crítica señalando la negativa actitud que prevalece en el mercado internacional debido a la insuficiente existencia de fuentes de crédito a bajo costo, que permitan la promoción y el desarrollo de los países rezagados. En la misma línea tratan de marcar lo que podría ser una nueva senda. Su expositor fue .el titular del Banco de Desarrollo de China que anunció, para dar un pequeño ejemplo, la apertura de una línea especial de préstamo en yuanes equivalente a u$s 1.500 millones, el cual que puso a disposición de los otros cuatro países que compartían esa cita; tratando de mostrar en los hechos la voluntad de extender tal modalidad al conjunto de economías “emergentes”, obviamente en una medida muy superior.
Plantearon su insatisfacción por el régimen legal y operativo del FMI, reclamando una profunda e inmediata reforma tanto éste como del Banco Mundial que asegure un superior protagonismo de India y Brasil, por su acelerado crecimiento de las últimas décadas. En esta parte hacen un severo rechazo a la gestión del “Grupo de los Ocho” que, según su evaluación, ha defraudado todas las expectativas al tener siempre el objetivo de favorecer a las economías con mayor grado de industrialización y en perjuicio del resto de la comunidad internacional. Reivindican en cambio, al “Grupo de los Veinte”, en el que conviven los precitados junto a un colectivo de “emergentes” de cierta dimensión (en el rango Nº 19 figura Argentina) y al que imaginan jugando un rol preponderante. La propuesta lo concibe con un esquema dinámico, convertido en garante confiable de una genuina y amplia gestión de cooperación que consolide la economía en todos los rincones del planeta y no solo de unos pocos.
Tampoco han callado frente a los últimos hechos que se tradujeron en intervenciones armadas, liderando a los agresores Estados Unidos y Francia pero contando con la insólita y expresa anuencia de al ONU. Condenan en el tono más severo los bombardeos y lanzamiento de sucesivas lluvias de misiles en Libia por parte de las fuerzas de la OTAN, obedeciendo órdenes emanadas de Washington que, además, caen inmisericordes sobre la población civil inerme. Hacen un dramático llamamiento a los efectos de “evitar el uso de la fuerza” exigiendo que se respete la “...independencia, soberanía, unidad e integridad territorial de cada nación”; ofreciendo que Sudáfrica actúe como mediador entre las huestes oficialistas del coronel Muamar Kadhafi y las tropas insurrectas. En términos muy semejantes objetan el accionar de Francia, también con respaldo de la ONU, para imponer el resultado de una elección presidencial que el mandatario en funciones desde diez años atrás no se avino a acatar.
Tal como se puede apreciar, por la variedad y magnitud de los temas y la formulación no sólo de críticas sino la propuesta de soluciones concretas, tanto para resolver problemas de coyuntura como los que apuntan a mejorar las perspectivas del mundo en el mediano y largo plazo; los cinco integrantes del BRICS han demostrado su disposición de actuar en forma activa en procura de acceder a un mundo mejor; lo cual no es poco...

Escrito por Salvador Treber - Profesor de Postgrado-FCE-UNC
Viernes 03 de junio de 2011. Comercio y Justicia

Última actualización el Viernes 03 de Junio de 2011 20:17
 
Banner
Banner
Banner
Banner